lunes, 26 de marzo de 2007

Día 11 ó poca cosa a medias

Hoy ha sido un día de los denominados intrascendentes... sino fuera porque ha sido totalmente memorable. Es decir, como todos, y todos hay que recordar. Menos mal que una disciplina severa como la que llevo hará de mi un deambulante que recuerda recordar... y no como le pasaba al protagonista de Memento que el pobre sufría del peor mal de amor: "No puedo olvidar recordarte".

La mañana empezó como empiezan las mañanas de los lunes... como si hubiera perdido el control de mi vida y ésta se burlara de mi ofreciéndome carencia de libertad y fantasía para limitarme a afrontar la concentración necesaria para al menos sentirme bien con lo que hago, porque ojo, la responsabilidad bien llevada es buena para avanzar en el día y llegar al final del mismo con un punto en el casillero.

Poco más que reseñar en el curro/curro.

Y como la tarde es personal y aburrida me la reservo para otro día en el que se lleva desnudarse a uno mismo, aunque sinceramente, más de lo mismo: amor de pareja, amor de comer, amor de televisión y descanso del guerro... "Muchos se fueron, unos pocos se quedaron... solo uno miró atrás".

Me espera una bien ganada doble sesión de sueños. Primero con algunas viñetas de The Sandman que alimenten mi fantasía y aventura artificial y después pues a dormir durmiendo, porque lo que es soñar... solo la obsesión se sueña... ya que nuestro cerebro también tiene derecho a soltar sus excrementos.

Buenas noches, y por si mañana no nos vemos, "buenos días, buenas tardes y buenas noches"

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